domingo, 10 de agosto de 2008

Componentes de Business Intelligence .- Se considera que las soluciones de Business Intelligence deben de reunir al menos los siguientes componentes:

Multidimensionalidad: Una herramienta de Business Intelligence debe de ser capaz de reunir información dispersa en toda la organización e incluso en diferentes fuentes (hojas de cálculo, bases de datos, etc. ) y ofrecer el acceso y la flexibilidad que se precisa para analizar la información.

Data Mining: Las organizaciones pueden generar grandes cantidades de información referida a sus procesos, mercados, usuarios, etc. Pero el éxito de los negocios depende por lo general de la habilidad para ver nuevas tendencias o cambios en las tendencias. Las aplicaciones de data mining pueden identificar tendencias y comportamientos, no sólo para extraer información, sino también para descubrir las relaciones en bases de datos que pueden identificar comportamientos que no muy evidentes.

Agentes: Los agentes son programas que “piensan”. Ellos pueden realizar tareas a un nivel muy básico sin necesidad de intervención humana. Por ejemplo, un agente pueden realizar tares un poco complejas, como elaborar documentos, establecer diagramas de flujo, etc.
Data Warehouse: Es la respuesta de la tecnología de información a la descentralización en la toma de decisiones. Coloca información de todas las áreas funcionales de la organización en manos de quien toma las decisiones. También proporciona herramientas para búsqueda y análisis.

Visión Prospectiva para el Business Intelligence

En aproximadamente cinco años, veremos un incremento dramático del 40% en el número de usuarios finales que utilicen herramientas de Business Intelligence … Frank Gelbart, CEO, Appfluent Technology Inc., Arlington, Va.

Business Intelligence es una herramienta que pone a disposición de los usuarios la información correcta en el lugar correcto. Son múltiples los beneficios que ofrece, entre ellos se encuentra la generación de una ventaja competitiva. Hay una gran variedad de soluciones de Business Intelligence que en suma, son muy similares, pero para que se considere completa ya hemos mencionado que debe reunir cuatro componentes: multidimensionalidad, data mining, agentes y data warehouse.

FACULTAD DE CIENCIAS HISTORICOS SOCIALES Y EDUCACIÓN




UNIVERSIDAD NACIONAL “PEDRO RUIZ GALLO”

FACULTAD DE CIENCIAS HISTORICOS SOCIALES
Y EDUCACION
SECCION DE POST GRADO
MAESTRIA EN INFORMATICA EDUCATIVA Y TECNOLOGIAS DE LA INFORMACION
Curso: Las TIC's en el Proceso Enseñanza – Aprendizaje

La Información al Conocimiento

Si las computadoras es nuestra herramienta, la información viene a ser, en muchos casos, la materia prima de nuestro quehacer cotidiano. Debemos dominar el saber del campo en que nos movemos, y además hemos de estar generando nuevo conocimiento: ampliando el campo.

Ésta parece ser la fórmula de la prosperidad, de la supervivencia, del acceso al futuro en la economía de nuestros días.
La idea con suficiente informaron, hoy más que hablar de suficiencia, había que hablar de excelencia que apuntaba ya entonces al acceso, uso y aprovechamiento de la creciente información disponible, aunque todavía no utilizábamos Internet.
Desde aquellos años 90, por una parte el avance de la gestión del conocimiento en las empresas no ha sido siempre satisfactorio (a pesar de las potentes herramientas disponibles), y por otra, la información ha seguido multiplicándose sensiblemente y poniéndose a nuestra disposición a través de las TIC.

Se han aproximado muy visiblemente entre sí en el mundo empresarial, para entrar en sinergia con las emergentes figuras del nuevo directivo y el nuevo trabajador, también muy especialmente con la idea del aprendizaje permanente, desde luego con la necesidad de innovar, y, en definitiva, con la evolución de la economía.

“Cuando permitimos que las nuevas tecnologías nos hipnoticen, caemos en la gula de engullir una información abrumadora que nos impide concentrarnos en lo capital: la síntesis. Hay algo peor que no tener información: carecer de criterios de selección que filtren y proporcionen únicamente las referencias que tienen significado para estudiar un asunto. Cuando el que debe decidir no dispone de toda la información, pero conoce la realmente esencial, suele aplicar un sentido común adicional, que con frecuencia logra intuiciones holísticas, más geniales que aquellas derivadas de valorar información no relevante”.
Aquí ya se nos alertaba sobre esa especie de hiato existente entre la información y el conocimiento. Venía pareciendo años atrás, y aun hoy todavía, que lo importante era manejarse con la tecnología para acceder a la información, pero hemos de enfocar también nuestra atención sobre cómo traducir la información a conocimiento, en lo que llamamos aprendizaje permanente, a lo largo y ancho de nuestra vida laboral.

domingo, 13 de julio de 2008

Cómo nos relacionamos con la información


Aprendemos continuamente y contribuimos, mediante la innovación, a extender las fronteras de nuestro campo del saber. Lo que hacemos está lleno de conocimiento: el que hemos adquirido, el que seguimos adquiriendo y el que nosotros mismos hemos generado.

El paso de la información (que yace en soportes) a conocimiento (que yace en personas) es extremadamente complejo, nada automático e invita al análisis y la reflexión. Puede decirse que el tratamiento de la mucha información que se nos ofrece consta de los siguientes pasos:

Conciencia de la necesidad de información.
Definición del patrón de búsqueda.
Identificación de las fuentes.
Acceso a las mismas (humanas, impresas o electrónicas).
Localización de información útil.
Descubrimientos paralelos.
Examen de la información.
Interpretación y evaluación de la misma.
Contraste de informaciones.
Integración y aprendizaje.
Combinación con conocimientos anteriores.
Establecimiento de conexiones.
Posibles inferencias y abstracciones.
Síntesis y conclusiones.
Reflexión sistémica.
Aplicación y difusión.
Antes de actuar o abrir nuevas líneas de negocio, nos informamos, aprendemos, reflexionamos, y aplicamos finalmente lo aprendido, o lo difundimos.

Nuestro perfil de directivos y trabajadores del conocimiento nos obliga a generar información para los demás, a expresarnos oralmente, pero sobre todo a escribir.

Entonces otras competencias informacionales, tanto operacionales (alegación, comunicación escrita...) como personales (manejo de conceptos, asertividad, empatía, espíritu colectivo…). Muchas empresas han desplegado sus modelos de competencias para la gestión de los recursos humanos, pero puede que las competencias informacionales, como las conversacionales, hayan sido subestimadas, si no preteridas en algún caso. El hecho es que no podemos dar por supuesta nuestra destreza informacional en la economía del conocimiento: estupendo si somos competentes en esta área, pero comprobémoslo.